crianza y apego

Asesoramiento durante el puerperio, crianza y primera etapa del desarrollo del bebé, dando especial importancia a la formación de vínculos de apego seguro como prevención en salud mental infantil.

Crianza y apego

Las primeras etapas en la llegada de un bebé a la familia están invadidas por emociones en muchos casos ambivalentes, la felicidad que portan los nuevos miembros a los hogares de acogida también van acompañadas de muchas dudas respecto a casi todo, tanto a los cuidados físicos como a la manera en que se permite la inclusión de las personas significativas en la crianza quién lo va a hacer y cómo lo va a hacer.

También es un momento en el que se pueden presentar dificultades a la hora de gestionar todas esas emociones con las que no habíamos contado, ni nadie nos había contado: cansancio, dudas, soledad, responsabilidad,… Además, si la crianza se lleva a cabo entre dos, será necesario gestionar los nuevos tiempos y espacios dedicados a la pareja. La estrategia más adecuada no es solo querer en estas etapas tan frágiles, sino hacer que el otro se sienta querido, buscando afianzar los vínculos existentes como estrategia más inteligente y eficaz para cuidar a los bebés en las etapas que más atención y cuidados demandan.

Es conveniente aprender a negociar los tiempos, espacios y responsabilidades que se ceden a otros miembros de la familia como hermanos y abuelos. Uno de los mayores retos en estas fases es gestionar adecuadamente las entradas y salidas del círculo íntimo de la nueva familia a los familiares cercanos y amigos, que en muchos casos están deseosos de incluirse y formar parte de la tribu de acogida del nuevo miembro, incluirlos en la crianza de una manera correcta, fomenta futuras relaciones de apego seguro y sentimientos de pertenencia necesarios en el desarrollo de todas las personas.

Lograr que los bebes se sientan protegidos y afectivamente nutridos, son los elementos esenciales para la formación del vínculo de apego seguro que posibilitan los combustibles para iniciar el viaje de la vida. La construcción de este tipo de vínculo mediante la adecuada gestión de los afectos marca la relación de una forma positiva y madura y por ende favorece el desarrollo de una persona mentalmente sana.