fertilidad

Apoyo emocional durante el proceso y posterior recuperación de la relación de pareja. Estrategias para gestionar la espera, favoreciendo un estado de tranquilidad que refuerce su éxito.

Problemas de fertilidad

El diagnóstico de Infertilidad supone la incapacidad de una pareja para completar un embarazo que se busca en un periodo razonable, en torno a un año de vida sexual activa y sin utilizar métodos anticonceptivos. En la actualidad se estima que afecta en torno a un 17% de las parejas en edad fértil y supone una auténtica crisis vital y la confrontación con  una toma de decisiones compleja, que con frecuencia supone iniciar los trámites hacia nuevas maneras de tener hijos: técnicas de reproducción asistida o procesos de adopción. Estos momentos se acompañan de un profundo y duro proceso emocional sucediéndose ciclos de ilusión, cuando se inicia un tratamiento, y de decepción y duelo si este fracasa.

Las estadísticas indican que de todas las mujeres que inician un tratamiento de fertilidad, entre un 15% y un 45% deciden no continuar y lo abandonan no por un mal pronóstico, sino atendiendo a causas psicológicas y emocionales.

Cada vez existe mayor interés en conocer los complejos procesos que entran en juego en la relación entre estrés y eficacia del proceso reproductivo. Hay estudios que apuntan que no hay una relación directa, sin embargo, está científicamente constatado que una situación de estrés mantenida, como la que se presenta en muchos procesos de reproducción asistida, hace que aumenten los niveles de prolactina y cortisol y hace a su vez que disminuyan los niveles de progesterona y de estrógenos. También disminuye la cantidad de espermatozoides y hace que estos estén más propensos a mostrar deformaciones. Todo lo anteriormente descrito hace que las personas sean menos fértiles.

Durante ese proceso, resulta de gran ayuda el acompañamiento por parte de un psicólogo especializado que ayude a afrontar todo el proceso desde una perspectiva más tranquilizadora, dotándote de estrategias tanto para reducir el estrés que supone el proceso, como para paliar todas las consecuencias que se derivan del mismo. El acompañamiento, la toma de decisiones, el cuidado de la pareja y el fortalecimiento emocional, jugarán un papel importante en todo el proceso reproductivo.